LLueve, niebla o mucho frío. El mejor consejo para las bajas temperaturas, estofado de Rabo de Toro.
Esta carne tan tierna y sabrosa se puede cocinar de mil maneras, pero la  más utilizada y apropiada
para pasar estos meses tan fríos, es prepararla como un guiso o estofado tradicional.
Es un plato típico de la ciudad de Córdoba,  que poco a poco hemos adoptado y se ha quedado con
el resto de paladares. ole

Su origen está relacionado con las plazas de toros y el mundo de la tauromaquia. La gente humilde al acabar la corrida esperaba ansiosa en las puertas traseras a la plaza, concretamente en La Plaza “Los Tejares” en la misma Córdoba, el regalo más deseado: unos rabos de toro, orejas, visceras y demás casquería . Mientras que los empresarios y carniceros se quedaban con las partes más nobles como : el lomo, solomillos y patas.
Con mucho esmero, y ganas se cocinaba a fuego lento la carne del rabo junto con pimientos, patatas,
zanahorias y otras verduras al gusto típicas de un buen guiso.
Proporcionando una carne melosa y jugosísima que además está llena de sabor.
Gracias aquellas cordobesas que cocinanaban y guardaban sus recetas, hoy en día, podemos
guisarlas, cocinarlas y sobretodo disfrutarlas.
Una carne muy nuestra y  una forma de preparla única, hacen que sea una receta muy especial.
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