Se acercan fiestas con celebraciones y si quieres convertir tus platos en originales y sabrosos, prueba de introducir Mi-cuit, Foie Gras de pato o Mousse de foie,… Conviértete en un verdadero anfitrión y prepara tus mejores ideas con estas delicatessen porque triunfarás. Pueden formar parte de un entrante, o de un primer o segundo plato que junto con el resto de ingredientes lo convertirán en una simbiosis espectacular al paladar.

Foie Gras:

Es un producto gourmet conocido mundialmente. Su origen ya se remonta en el antiguo Egipto que ya dominaban la técnica de engorde de las aves acuáticas. Es una proceso natural propio que utilizan las aves migratorias, se sobrealimentaban y guardaban en su hígado una gran cantidad de grasa para empreder su largo viaje.

Foie Gras – Hígado Fresco

El Foie Gras es el hígado limpio del pato. La forma más habitual de cocinarlo es la plancha
aunque también puede acompañar a un solomillo deliciosamente. Uno de los requisitos de la Unión Europea para poder llamarse Foie Gras, es que su peso tiene que estar entre 350 a 500 gramos.

Mi-cuit:

Contiene el hígado graso semicocido, pasteurizado para que la conservación sea más larga con un poco de sal y pimienta. Gracias a esta técnica de conservación nos puede durar una media de tres meses entre 1º y 5 º de conservación. Se puede comer fresco con una rebanada de pan, junto con presa ibérica o un entrecot,…No se suele untar, se corta a lonchas y se añade encima de los ingredientes para que se fusionen.

Mousse:

El mousse es una mezcla entre un 50% de foie y de carne de pato, además se puede emulsionar por lo que la textura es más fina. Es muy gustoso de preparar con emulsión y frambuesas, como un entrante de milhojas de queso camembert con mermelada de tomate y mousse de foie.

Estas tres delicatessen son espectaculares para preparar junto con tus platos y convertirlos en platazos. Es un producto sencillo pero que con su sabor, textura y olor les dan ese toque “chic” a tus elaboraciones. Su principal competidor en el mercado es el paté, pero nada tiene que ver, ya que el paté está elaborado con diferentes tipos de carnes, hígado de cerdo o aves, especias, etc… en cambio, el Foie Gras sólo lo compone hígado 100%, tiene pocos días para consumirse y su sabor es verdaderamente único.