Esta receta es una de las más tradicionales y sabrosas de nuestra cocina, su elaboración es sencilla y le encanta a todo el mundo por su sabor. Son ingredientes sanos y fáciles de conseguir porque están en cada una de nuestras cocinas, se requiere fuego lento y cocinar con mucho cariño  para conseguir los mismos resultados que las recetas de nuestras madres y abuelas.
El secreto, cocinar ¡con mucho amor!

Ingredientes:
1/2 kg. de carne picada (se aconseja mixta de ternera y cerdo)
leche
miga de pan
1 huevo
1 cebolla
1 zanahoria
ajo y perejil
sal
un poco de harina
aceite de oliva
pimientón dulce
vino blanco (opcional)

Preparación:
1. En un bol añadimos la carne picada con la miga de pan, un poco de leche,  el perejil y ajo picado, por último el huevo, la sal y el piminetón dulce. Se amasa todo bien y se deja
unos 30 minutos en la nevera para que todos los ingredientes maceren bien el sabor.

2. Hacemos bolas de carne y las rebozamos con un poco de harina.
Después en una cacerola las freimos con aceite de oliva. Las apartamos en un plato  y con un papel absorvente las dejamos un par de minutos para quitar el aceite en exceso.

3. En el mismo aceite cortamos la cebolla a trocitos pequeños y la dejamos que se poche, también la zanahoria, un poquito de sal y agua o el vino blanco (opcional).

4. Añadimos las albóndigas y también un poco más de agua, sal al gusto y fuego lento durante unos 30-45 minutos más o menos.

Consejo: Tenemos que controlar la salsita para que no queden muy caldosa ni muy espesa.
Al principio se añade poco agua y después se puede ir añadiendo más si lo necesitamos.

Para guarnición unas patatas fritas o al horno son una opción ideal, y ¡mucho pan!